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viernes, 19 de noviembre de 2021

Poblados, escuelas y catequistas

 

 


Poblados, escuelas y catequistas

 El sábado y el domingo en los poblados, como hago por costumbre.

Después de la parada de la malaria del domingo pasado, he reemprendido las visitas, intentando llegar a los sitios donde pensaba ir.

El sábado por la tarde estaba en Zoungbe, pequeño poblado en la carretera asfaltada. El catequista de esta comunidad, Raymond, se prepara para marchar a la escuela de los catequistas en Bocaranga (a 230 kilómetros de Baoro). Marcha con toda su familia (9ncluida alguna gallina), y estará fuera por allí durante 6/7 meses, hasta principios de mayo. Él y su mujer vivirán una experiencia de formación y de vida comunitaria con otras 17 familias, provenientes de toda la diócesis. Para él, Raymond, se tratará de cursos de Biblia, Sacramentos, Liturgia, Dirección de la comunidad, mientras Estella, su mujer, seguirá cursos complementarios. E Raymond podrá aprender un oficio (carpintero o sastre), y Estella seguirá cursos sobre puericultura, higiene, economía familiar (que le serán útiles, además de para ella, también para echar una mano a las mujeres del poblado, a la vuelta).

El domingo celebré la misa en Dobere, con mucha gente.

El miércoles fui finalmente a Bayanga Didi, para la apertura de la Escuela Materna. Llevé conmigo a María, la maestra: estuvo aquí en Baoro por más de un mes, para un corto aprendizaje.

La carretera siempre está en mal estado, pero me arriesgo de cualquier modo a llegar, aunque se necesitan casi tres horas para recorrer los 85 kilómetros que separan Baoro de Bayanga Didi.

Aprovecho la ocasión para visitar rápidamente nuestras tres escuelas de la carretera y para regalar algún balón (imposible describir la alegría y los gritos de los niños).

En Bayanga Didi los padres han preparado un techo, que servirá para acoger a los niños del asilo al aire libre, y llevé juegos y material para las actividades educativas.

A la vuelta me detuve en el poblado vecino, Yoro, porque desde hace meses la bomba de su pozo está averiada. La sacamos del pozo e intentamos repararla. Pero después de tres intentos nos rendimos. Han pasado tres horas, y la carretera para volver a casa es aún larga. Asñi que salí y marché a Baoro.

Y esta mañana, a las 6, salí para Bouar, con el coche cargada con unas veinte personas: tres madres y un montón de niños. Son las familias  de los catequistas de la zona de Baoro, que hoy marcharán para Bocaranga.

Buen viaje y buen trabajo.



Zoungbe

Dobere

Il dono di un pallone
le don d'un balon

Strada
Route...

I bambini della scuola materna di Bayanga Didi
Les enfants de l'école maternelle de Bayanga Didi



Bayanga Didi: la tettoia per l'asilo
Bayanga Didi, l'hangar pour l'école maternelle



Yoro - lavori sulla pompa
Yoro - le travail sur la pompe


Bouar - Partenza dei catechisti verso Bocaranga
Bouar - Départ des catéchistes vers Bocaranga



viernes, 12 de noviembre de 2021

Niebla y sol, malaria y obras

 

 

 

Niebla y sol, malaria y obras

Aquí en Centro África estamos ahora en el fin de la estación de las lluvias, y nos ponemos en marcha hacia la estación seca, que durará hasta marzo-abril: algunos meses de sol, ninguna nube, ninguna lluvia, mucho polvo y mucho calor (al menos por el día).

He terminado la semana pasada con un poco de malaria, enfermedad que aflige (literalmente) a millones de personas. Por ello el domingo no pide ir para celebrar la misa en Dobere (55 kilómetros), como tenía previsto.

Entre el martes y el jueves he estado en Bangui, para los trabajos del nuevo convento. La empresa está siguiendo con los cimientos, y precisamente ayer han tirado una parte de las plantillas y los bordillos. Trabajo que ha ocupado, excepcionalmente, a todos los trabajadores hasta las 18 h., cuando el sol ya se había puesto.

Esta mañana, jueves, marché temprano, como acostumbro a hacerlo. En este tiempo es fácil, de noche y de mañana, encontrar niebla a lo largo de la carretera. Siempre es impresionantes pasar de una niebla otoñal a un bonito sol estival, en el espacio de pocos minutos y de pocos kilómetros..




Lavori al nuovo Convento del Carmel di Bangui
Les travaux dans le nouveau Couvent du Carmel à Bangui






Nebbia
Brouillard

 

 

viernes, 5 de noviembre de 2021

Lejos de todo, pero Dios está cerca

 

 


 


Lejos de todo, pero Dios está cerca

Una vez vuelto el jueves de Bangui, el viernes 29 de octubre marché para los poblados más lejanos, a más de 80 kilómetros, donde he estado cuatro días, hasta el lunes.

Es una zona con pocas carreteras, muy malas. Algún día antes un grupo de rebeldes había asustado a la gente, robando y saqueando lo que podían. Gracias a Dios, cuando fui allí, no los encontré. Pero es tanto el miedo de la gente que el sábado, volviendo a pie del poblado de Sinaforo, vi a lo lejos a dos personas con un saco en la cabeza. Después de algunos segundos, desparecieron. Avanzando, vi un saco tirado por tierra, abandonado por los dos, que veo que escapan a la sabana, poco lejos. Intento tranquilizarlos, diciendo que no somos ni rebeldes ni militares…

El viernes por la tarde llegué a Yoro, un poblado bastante grande. Aquí pasé las dos primeras noches. El sábado lo dediqué al poblado de Sinaforo, a 7 kilómetros. La carretera es más bien un sendero y, con las lluvias, es impracticable para un coche. A la llegada encuentro a los niños que me acogen: es una fiesta cuando llega alguien. También están lejos de todo. Dios no abandona a ninguno de sus hijos.

Retorné a primeras horas de la tarde e Yoro, y dediqué el tiempo a hablar con la comunidad cristiana sobre la elección del catequista. A las 18 proyecté un  film, especialmente para los niños.

El domingo celebré en Yoro, con un bonito número de cristianos. Y por la tarde fui a Bayanga Didi, a 5 kilómetros. También aquí la carretera está en mal estado, y muchas veces agradezco a quien ha inventado un doble puente y reducido las distancias, que permiten al coche superar los puntos más difíciles.

Aquí estamos en buen sitio para la escuela materna. La maestra está en Baoro desde hace algunas semanas, para un periodo de estudio y aprendizaje. Los padres han limpiado la zona que queremos dedicar a los niños, y dentro de este mes de noviembre espero y cuento con comenzar las actividades.

El lunes por la mañana es la gran fiesta de Todos los Santos; una bonita lluvia bendice el poblado (y retrasa un poco la llegada de la gente). Y después de casi tres horas de confesiones, hacia las 11'30 comencé la celebración de la misa, en la que tengo la alegría de bautizar a cuatro recién nacidos: Roxilia, Augustin, Laurent e Channelle.

Retorné hacia las 14, llevando conmigo a una niña enferma, con su padre y su madre: desde hace meses no está bien, y es la única ocasión para poder que la vea un doctor.

Finalmente, llegué a Baoro poco antes de las 17.




Imprevisti della strada
Les imprévus de la route




Sinaforo


Yoro

Yoro


Fratello e sorella
Frère et Soeur

Battesimi a Bayanga Didi
Les baptèmes à Bayanga Didi