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sábado, 18 de julio de 2015

María (Miriam), Reina del Carmelo






María (Miriam), Reina del Carmelo
Otra semana y otros viajes y reuniones.
El domingo, después de comer, mientras me reunía con los miembros del Comité parroquial Justicia y Paz, llegaban muchas mujeres con los característicos rasgos y vestidos musulmanes.
En efecto, son algunas de las mujeres de las doscientas cincuenta familias musulmanas que actualmente están en Bozoum. Los hombres son pocos, porque muchos huyeron el año pasado y las mujeres han tenido que sacar adelante a los hijos, como pueden. Tratamos de ayudarlas un poco y ellas han venido hoy para dar las gracias.
Estamos un rato juntos y terminamos dando gracias a Dios por su protección y ayuda. Están terminando el Ramadán, el período de oración y ayuno, y en vistas de la fiesta para el fin de este mes de penitencia preparamos y distribuimos para cada familia un poco de arroz, un poco de azúcar y un poco de jabón.
Un pequeño avance para construir un ambiente de paz y reconciliación, esperando adelantar la vuelta pacífica de, al menos, una parte de aquellos que tuvieron que huir perdiendo todo, en enero y febrero de 2014.
El lunes, después de comer, salí para Bouar y al día siguiente por la mañana seguí para Bangui: por la tarde recogí en el aeropuerto a los PP. Anastasio, David, a dos hermanas indias que van a Yolé, a Carlos Polazzini, amigo desde hace mucho tiempo de las Misiones Carmelitas, y a Giancarlo Cencio, que vuelve durante algunas semanas a Bozoum para acompañar a los alumnos de nuestro Liceo San Agustín, para el examen de madurez.
El miércoles por la mañana  lo dediqué a la plantación de nuestro convento del Carmel de Bangui. Aquí, hace ya más de quince años, el P. Anastasio había comenzado con un ímpetu enorme un proyecto de plantación de palmeras de aceite. En las otras cien hectáreas hay palmeras, árboles del bosque, cría de animales, plantas de café y de cacao, huertos y viveros. Estamos intentando dar al país y al Carmelo Centroafricano los medios para sostenerse y ayudar juntos a la gente a creer en el trabajo agrícola. Las dificultades son enormes (entre los numerosos hurtos, los incendios, la presencia de miles de refugiados). También existe la dificultad de hacer económicamente interesante y rentable todo el proyecto, que por ahora vive sobre todo de la ayuda de muchas personas generosas.
El jueves fue el día de la gran fiesta de la Virgen del Carmelo. Alrededor de mil cien, algunos caballeros, reductos de las Cruzadas, se retiraron para una vida de silencio y oración en el monte Carmelo, en Israel. Y aquí eligieron como guía, madre y hermana a María, la Madre de Jesús.
Para nosotros, Carmelitas, es una gran fiesta. Yo la celebré en Bangui, en nuestro convento dedicado a la Virgen del Carmelo, con los padres y los jóvenes religiosos que se están formando. Por la mañana temprano tuvimos una larga procesión, con el rezo del rosario, dentro de la plantación.
Por la tarde se tuvo la celebración de la eucaristía. Estuvo el nuncio apostólico que la celebró: muchísima gente, cánticos hermoso y bonitas danzas, y una atmósfera importante de participación y de oración.
¡Que María (Miriam para los musulmanes) extienda su manto sobre todos nosotros!
 




l'albero del cacao, con un frutto ed i fiori
l'arbre du Cacao, avec un fruits et des fleurs














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