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martes, 19 de noviembre de 2013

Diario de la semana








Lunes
A mi despacho llegan algunos colaboradores de Cáritas. Uno de ellos, esta noche, ha tenido una mala visita: tres rebeldes Seleka han ido hacia medianoche a su casa. Él es un voluntario, uno de los que ayudan en la distribución de los víveres PAM a los refugiados. Quieren víveres, pero él no los tiene. Luego le amenazan de muerte, y le dan cita para las 9, diciéndole que lleve 150.000 f CFA (unos 225 €).
Ando con el teléfono un poco por ahí y luego voy a la madriguera de los rebeldes... Encuentro al "coronel": le explico lo que ha sucedido y le doy también los nombres de los autores de las amenazas. Dice que no los conoce... A pesar de que uno de los dos es el famoso Goni, el del bofetón... Discuto un poco, y luego nos vamos. Y el voluntario decide marcharse de Bozoum durante algún tiempo...
Martes
A las 5'30 es la ida para Bangui. Salgo enseguida porque a las 8'30 tengo que animar un encuentro con los líderes religiosos de Bossemptele, un poblado a 90 kilómetros de Bozoum. Somos unas quince personas, entre católicos y protestantes. Los musulmanes no han venido, pero decidimos trabajar juntos, y después reunirlos y hacerles un resumen. Reflexionamos juntos, como creyentes, sobre la situación y los problemas que está atravesando el país. La crisis es el resultado de errores y de equivocaciones, de un largo camino. Y para resolverla, exige un enorme empeño de conversión, un camino de reflexión y de formación, que será largo. Pero en el que los creyentes ¡quieren comprometerse!
Hacia las 12'00 salgo para Bangui. El número de barreras aumenta cada día (entre Bozoum y Bangui hay ya trece), pero no encontramos demasiadas dificultades.
Miércoles - Sábado
La mañana corre veloz entre una reunión y otra. Comienzo con la de UNICEF, que quiere ayudarnos para las escuelas de los sectores de Bozoum y Bossentele que, ahora están cerradas. Así lograremos que más de 8.000 niños vayan a la escuela. Me reúno con un montón de personas y amigos, y muchos están preocupados por mi seguridad (¡también yo!). Hay hasta un propietario de un restaurante que me saluda, y después me invita a su restaurante (¡Gracias...!).
Me paso después por los PAM y por otros organismos, y por la tarde llego a la sesión de formación de Cáritas. Los responsables de las nueve diócesis de Centro África están en reunión para reflexionar cómo trabajar mejor en este ambiente terrible. ¡Todo el país está patas arriba! En Bossangoa hay ahora cerca de 41.000 refugiados (de los que 34.000 están por la catedral). En Berberati los muertos ya no se cuentan. En otra zona los rebeldes ahora pasan de poblado en poblado y dejan vacíos los sacos de las agricultores, pretendiendo que se los repongamos...
Los formadores proceden de distintas Cáritas: Cáritas de África, Cáritas International y Cáritas de Inglaterra (CAFOD): es bonito ver a la Iglesia en su diversidad y en su unidad. Los formadores son cuatro, de cuatro nacionalidades diferentes: India, Suiza, Inglaterra y Congo...
Cáritas en Centro África es uno de los raros organismos que ha permanecido y siempre esta cerca de la gente. Nunca como ahora comprobamos como cierta la palabra del papa, que dice que Cáritas es "la caricia de la Madre Iglesia a su pueblo".
Concluye la sesión el sábado por la mañana el arzobispo de Bangui, Mons. Dierudonné Nzapalainga, que también es presidente de Cáritas. Su acción, dentro y fuera del país, es verdaderamente profética.
A las 13'00 me dispongo a marchar. El coche está sobrecargado de pintura, y hay también 350 polluelos que van piando por todo el viaje. En el kilómetro 12... un poco de tensión: me piden los papeles de marcha y digo que los tengo yo. Me dice que se los enseñe y les digo que no. Después les digo que soy sacerdote, etc. y entonces me pide excusas y me da la señal de que pase. Pero el tipo de la barrera no quiere... pero después de un poco, seguimos adelante...
Finalmente, a las 20'00 estoy en Bozoum.











sábado, 9 de noviembre de 2013

A contramano





La vida, y la vida de un cristiano, es precisamente una carrera a contramano.
En esta semana los rebeldes están un poco nerviosos, porque comienzan a llegar los militares de la MISCA (una fuerza internacional de los países del África Central), que han comenzado a patrullar por la noche. Y ahora los rebeldes ¿qué hacen? Desaparecen de la circulación durante algunos días, se quitan los uniformes militares y se visten con camisa y pantalones normales, escondiendo las armas...
Pero la violencia y los arrestos aún no han cesado. El martes tuvieron una reunión... lamentándose de que el P. Aurelio denunciara sus porquerías... Pero pasarán, ¡antes o después!
Las escuelas se han abierto, y el número de los alumnos crece de semana en semana. En las cuatro semanas de apertura, los alumnos de las escuelas estatales son más de 8.500. El año pasado, al comienzos del año escolar 2012-2013. eran 9. 100. Es un óptimo resultado que va en sentido opuesto a la dirección que ha tomado el país.
El viernes he ido a distribuir un poco de material escolar; ¡qué espectáculo ver la alegría que irradia de las caras de los niños y niñas por una pequeña pizarra, un par de bolígrafos bic, un lápiz!
En estos días estamos preparando la clausura del Año de la Fe, y tratamos de ayudar a reflexionar sobre la solidez de nuestra vida cristiana. Y también aquí, vivir la alegría y la belleza del bautismo significa contra corriente, y obrar de distinto modo al que es general. ¡Pero vale la pena!

Nombre de la escuela
14/18 octubre
21/25 octubre
4/9 noviembre
Cuyas chicas
%
de chicas
Bakandjia
 712
 712
 712


EPM 1 A
 317
 1.066
 2.270
 1.001
44%
EPM 1 B
 369
 955
 1.625
 625
38%
EPM 2
 308
 1.159
 2.663
 1.276
48%
PLATEAU
 99
 290
 993
 422
42%
ST MICHEL
 103
 266
 933
 396
42%
MARTYRS
 -  
 15
 80
 25
31%
Escuela refugiados
 -  
 700
 700


 Total Bozoum Centro
      1.908
      5.163
   9.976
    3.745

De los que Escuelas estatales
1196
3751
8564
3745
44%







viernes, 1 de noviembre de 2013

Una Iglesia que acoge





En estos días una misión de las Naciones Unidas ha llegado para investigar sobre las violaciones de los derechos humanos aquí en Bozoum. Desde marzo, desde que los rebeldes de la Seleka se instalaron en Bozoum, hay continuas violaciones, arrestos arbitrarios, encarcelamientos ilegales, torturas, tratamientos humillantes y degradantes y asesinatos.
La misión de la ONU ha encontrado las víctimas, luego ha encontrado los "verdugos", los rebeldes, que lo han negado todo... precisamente delante de las celdas en las que estaban en prisión algunas personas, arrestadas durante la visita de la misión de la ONU...
Desde el sábado pasado, 27 de octubre, en Bouar hay una grave crisis. Todo ha comenzado con un ataque por parte de algunos centenares (pero el número preciso no se sabe) de elementos en revuelta contra los rebeldes de la Seleka. Los llaman anti-balaka. Probablemente hay muy poco político en todo esto, es más bien la reacción de gente desesperada que ha visto quemar las casas, asesinar a amigos y familiares, robar todo lo posible, impedir que vayan y vengan libremente...
El sábado por la mañana estos anti-balaka han intentado tomar el aeropuerto y el campo militar, pero se han encontrado con los rebeldes de la Seleka, y se han replegado.
Al sonido de los disparos, la población de Bouar, presa del pánico, ha buscado refugio en las diversas parroquias de la ciudad: Fátima, San Lorenzo (1.400 personas) y la catedral, con más de 6.000 personas.
Por fortuna se encontraban en la ciudad los militares de MISCA (Fuerza multinacional de los países del África Central) que, además de impedir que los rebeldes de la Seleka hicieran las acostumbradas represalias, han garantizado la seguridad de todos los refugiados.
El miércoles por la mañana, he marchado para Bouar, a 250 km, donde he llegado hacia las 15'30 h. Aquí he encontrado a las autoridades civiles (entre las que estaba el Prefecto, que se marchó al comienzo de los desórdenes y acaba de volver), a los militares de la FOMAC, al representante de los rebeldes Seleka y a algunos representantes de la población. La gente estaba muy frustrada por la ausencia de las autoridades durante la crisis, y por el clima de tensión que se ha creado: algunos jóvenes musulmanes andan armados de cuchillos, temiendo ataques de los anti-balaka, y la población se siente indefensa.
Después de la reunión, he ido a la catedral: ¡un mar de gente! Es impresionante ver tanta gente, mujeres, niños, chicos, adultos... Todos con bastante tranquilidad y ocupados en hacer algo: uno prepara algo para comer, otro lava a los niños, otro está de charla. Pero se nota mucho la preocupación por una vuelta que no es segura. Hay militares de Gabón, que han hecho un óptimo trabajo. Hay voluntarios de la parroquia, de Cáritas y de Justicia y Paz, que garantizan el orden, la seguridad y la higiene. Está el incansable Abbé Mirek, párroco y vicario episcopal. Hay un equipo de enfermeros que junto al doctor han puesto a punto un pequeño hospital en la catedral vieja. Están las clarisas que rezan por toso; en su galería ¡una mujer ha dado a luz una niña!
Hacia las 18'00 la gente aumenta: algunos han pasado el día en los barrios, pero prefieren pasar la noche aquí. Todas las salas parroquiales están llenas, las galerías, el Centro de acogida. También la catedral se convierte en dormitorio...
El jueves por la mañana voy de nuevo a la catedral y a San Lorenzo, donde la gente, a pesar de las invitaciones a regresar a sus casas, tiene miedo de dejar un sitio seguro como este.
Hacia las 11'00 me pongo en la carretera para volver. Pero en Baoro el embrague no funciona más. Mis hermanos me prestan un coche: un Suzuki que tiene ya veinte años.
Hasta Bossemptele, todo va bien. Después, a 50 km de Bozoum, se para. Por fortuna, pasa un amigo, que limpia el filtro y puedo reemprender la marcha. Pero solo por otros 10 kilómetros. Aquí el mismo problema. Limpio el filtro y los tubos, y el coche comienza a funcionar, empujado por dos pastores que pasaban por allí.
Por fin, consigo llegar a la misión de Bozoum, pero el coche se para definitivamente a 50 metros de la verja. Pero ahora ya he llegado.
Hoy es la fiesta de Todos los Santos. Tengo aún los ojos llenos de la iglesia de Bouar, donde el que es débil e indefenso encuentra refugio y confort. ¡Estoy orgulloso de este Iglesia!