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sábado, 1 de agosto de 2026

Momentos de celebración, conmemoración y sufragio

 


Momentos de celebración, conmemoración y sufragio

30 de julio de 2026

 

Tras la partida del Nuncio y de los obispos que habían asistido a la misa de inicio de mi ministerio episcopal, nosotros -un servidor y los sacerdotes- nos reunimos el lunes 20 durante unas horas para analizar las perspectivas de la diócesis a medio y largo plazo. Fue un hermoso momento de compartir, compañerismo y comunión. 

Las obras de construcción de la nueva iglesia de Lanome avanzan muy bien. Queríamos construir el altar de modo que reflejara el de la antigua capilla: una obra creada hace cincuenta años por un sacerdote italiano de Turín, el padre Fedele Villa.

Esta semana también concluimos la octava sesión de costura, que ha permitido a 32 mujeres recibir formación profesional para iniciar sus propios negocios. 

El viernes parto hacia Gambo, la parroquia situada a 75 km, en la carretera hacia Bangui. Acabamos de terminar la renovación de la casa parroquial gracias al apoyo de Propaganda Fide. 

Me reuní con los 39 candidatos a la confirmación que vinieron de Gambo y de las aldeas circundantes. ¡Quienes venían de más lejos caminaron 100 km! El domingo celebré confirmaciones al aire libre: el sol pega fuerte, pero la asistencia es numerosa.

Por la tarde regresé a Bangassou y, el lunes 27, vuelví a Banguí. El 29 de junio, el padre Crepin Monga fue asesinado en Zemio. Un mes después, celebramos una misa de réquiem en la catedral de Banguí, mientras las comunidades de todas las parroquias de la diócesis velan en oración durante toda la noche. En Banguí, el cardenal presidió la misa, y yo concelebré con el obispo coadjutor de Banguí y unos cuarenta sacerdotes.

Muchos acudieron para este momento de oración y esperanza. Aquí está reunida toda la familia del padre Crépin, junto con muchos religiosos y religiosas, nuestros huérfanos y numerosas personas de la región de Bangassou (Mbomou y Haut-Mbomou).

En el ofertorio, presentamos dos recipientes que contienen tierra empapada con la sangre del padre Crépin, la cual recogí en Zemio. Los colocamos en el altar, donde permanecen durante toda la celebración, y al finalizar la misa entregamos uno a la familia y el otro a un sacerdote en representación de la Diócesis de Bangassou.

Así, el padre Crépin -esa semilla que cayó en tierra y murió- perdura y da fruto.

Un fruto de paz.


Lanome

Corso di taglio e cucito 
Cours de coupe et couture
Curso de costura

Gambo












miércoles, 22 de julio de 2026

El comienzo de un nuevo camino

  

El comienzo de un nuevo camino

21 de julio de 2026

 

La diócesis de Bangassou es joven: tiene solo 62 años. Fundada por Pablo VI en 1964, ha tenido dos grandes obispos: Mons. Antoine Marie Maanicus (holandés), de 1964 a 2000, y Mons. Juan José Aguirre (español), de 2000 a 2026.

Y el domingo 19 de julio de 2026, comencé mi ministerio como tercer obispo de esta vasta y hermosa diócesis.

El viernes 17 de julio llegaron el Nuncio Apostólico, su secretario, otros tres obispos (Mons. Mirek Gucwa, de Bouar; Mons. Richard Appora, de Bambari; y Mons. Jesús Molina Ruiz, de Mbaiki) y un fraile carmelita Aimé Radjabo. Están aquí para manifestar la cercanía de la Iglesia universal y de la Conferencia Episcopal con la diócesis de Bangassou, que emprende un nuevo camino.

Les estoy mostrando la diócesis, llevándolos al centro de acogida de huérfanos Maman Tongolo, la Casa de la Esperanza para personas mayores, el seminario y la catedral; también les llevo a Lanome, donde la construcción de la nueva iglesia avanza a buen ritmo.

Para la mañana del domingo, todo está listo. ¡La diócesis y la ciudad se han comprometido a hacer de este evento una ocasión histórica! La catedral ha sido limpiada, repintada y decorada con telas y flores. Otros preparan canciones y bailes, y una veintena de mujeres se afanan en cocinar y preparar la comida festiva para los pobres y los invitados. A las 8:15 de la mañana, comienza la procesión. Todos los sacerdotes de la diócesis están presentes, junto con una gran multitud. 

A la entrada de la iglesia, nos detenemos para un momento de oración ante la tumba del obispo Maanicus, que aquí reposa. La celebración comienza cuando el Nuncio me presenta al Pueblo de Dios. El presidente de la Conferencia Episcopal hace lo mismo en sango. Tras una breve oración, el Nuncio me entrega el báculo e invita a ocupar mi lugar en la cátedra, el asiento reservado para el obispo.

Inmediatamente después, los sacerdotes se presentan ante mí -el nuevo obispo de Bangassou- para prometer obediencia y expresar su deseo de caminar juntos. Después de los sacerdotes, avanzan varios representantes del Pueblo de Dios: un matrimonio, dos jóvenes, dos huérfanos, dos ancianos y dos catequistas… Y llega el momento del Gloria, que resuena en la nave de la catedral.

La Palabra de Dios es profundamente rica. En mi homilía, me centro especialmente en el Evangelio. El Evangelio según san Mateo nos ofrece tres hermosas parábolas -la cizaña, la levadura y el grano de mostaza- que me ayudan a explicar la misión del obispo. Hacemos presente en la oración a toda la diócesis, a todos aquellos que han trabajado para difundir el Evangelio, al padre Crépin -asesinado hace tres semanas- y a todo el pueblo de Dios.

Después de la comunión tiene lugar un largo ofertorio, signo y expresión de afecto hacia el nuevo obispo.

La misa, que comenzó a las 8:30 de la mañana, termina a las 11:30. A continuación, el almuerzo: sencillo, pero símbolo de compañerismo y de compartir.

Un día importante, durante el cual el afecto y la fe de la gente de Bangassou me llenaron de asombro y me envolvieron en paz y alegría.

¡Buen camino!







Sul fiume
au fleuve
El rio

Lanome


Sulla tomba di don Crépin
Sur le tombeau de l'abbé Crépin
En la tumba de Don Crépin


In visita al Centro orfani Mama Tongolo
En visite au Centre des orphélins Maman Tongolo
Visitando el Centro de Huérfanos Mama Tongolo