Páginas vistas en total

sábado, 8 de julio de 2017

Contra corriente





Contra corriente
Después de llegar el viernes por la tarde a Bozoum, pasamos el sábado y el domingo en casa, con el P. Javier, el nuevo provincial.
El domingo por la mañana celebramos la eucaristía solemne con los PP. Enrique y Javier. Después de la misa, el Centro de Promoción Femenino «Cana» presentó las labores que han hecho las muchachas y las mujeres durante este año escolar. El Centro, sostenido por los amigos de Siriri.org de Praga, permita a unas cuarenta mujeres seguir los cursos (en el arco de tres años) de puericultura, costura, bordado, economía familiar, cocina...
Por la tarde marché con el P. Javier hacia Bouar y luego a Baoro, donde llegamos hacia las 18 horas, después de unos 180 kilómetros. En la jornada del lunes el Provincial se reunió con los padres de la comunidad, mientras que yo en ese tiempo me dediqué a las cosas de grifos y cosas parecidas, para que funcione la nueva cocina de la comunidad, que inauguramos con un hermoso plato de tallarines hechos en casa.
Por la tarde salimos para Bouar, para visitar las comunidades de San Elías. Mientras marchábamos, me llamaron de Bozoum, donde habían llegado rumores de un ataque inminente por parte de la Seleka, un grupo armado que está en gran parte del país. Mientras sigo la situación, busco de cualquier  modo información de los Cascos Azules y ver si pueden hacer algo. Al tiempo que se espera la evolución de la situación, nos abastecemos para partir hacia las Hermanas congolesas, con el fin de sacarlas del peligro. Al día siguiente por la mañana el P. Norberto y yo salimos a las 4'30 para volver a Bozoum. Casi no tuvimos el valor de dejar al P. Enrique solo, y no queremos abandonar a la gente de Bozoum. Llegamos a las 7'30, y afortunadamente parece que los hombres armados de la Seleka se habían dispersado a unos cincuenta kilómetros y por ahora el ataque está evitado.
Hacia las 10 bajé a la ciudad, también para que la gente vea que estamos aquí y siga confiando en nosotros. A las 13 horas oímos algunos disparos. No son los criminales de la Seleka, sino los antibalaka (jóvenes de la ciudad y sus alrededores): habían atacado a la Policía y les habían quitado las armas...
El miércoles, visto que la situación parecía estable, volví con el P. Enrique hacia Bouar, porque por la tarde y al día siguiente tenemos reuniones con los demás padres de la delegación. Son momentos fuertes y hermosos de discusión, reflexión y compartir sobre la vida    que el Carmelo está haciendo en Centro África.
Mañana por la mañana, viernes 7 julio, saldremos con el P. Provincial para Yaundé, en el Camerún, para terminar su visita.






Baoro








No hay comentarios:

Publicar un comentario